Delphinus, Marcas y Cicatrices en las Toninas

Por: Dr. Alberto Delgado.
Delphinus Cancun

La piel de los delfines es muy delicada ya que su epidermis es muy delgada si la comparamos con la de los mamíferos terrestres. Esta característica les confiere propiedades hidrodinámicas de gran valor al vivir en un ambiente acuático, pero por otra parte también es más propensa a sufrir daños de manera frecuente.

Cotidianamente los delfines ocupan una buena parte de su tiempo en jugar e interactuar con sus compañeros de grupo, ya sea en mana¬das silvestres o en grupos sociales mantenidos fuera de su hábitat.

Derivada de esta interacción hay contacto con los dientes y el cuerpo de los compañeros, lo que provoca que se marquen surcos en la piel que son muy notorios ya que son marcas paralelas generalmente de color blanco.

Comúnmente estos contactos abarcan la epidermis, dañando sólo la capa de color más externa; pero si el contacto está relacionado más con la agresión, entonces estas heridas no son tan superficiales y pueden llegar a la capa de grasa (dermis) y presentar una coloración rojiza al afectar vasos sanguíneos. Estas heridas cica¬trizan rápidamente volviendo a tomar su coloración original en unos cuantos días o semanas, dependiendo del grado de afectación.

Si por efectos secundarios a la herida hay infecciones o problemas de cicatrización, entonces las marcas se hacen más profundas y notorias, afectando la parte de la hipodermis y pudiendo llegar hasta el músculo.

Lo anterior está relacionado solamente a las marcas superficiales de la piel, pero existe otro tipo de marcas o cicatrices que afectan de manera más notoria a los ejemplares. Esto ocurre generalmente con los apéndices corporales como las aletas, siendo la aleta dorsal y la caudal las que pueden sufrir amputaciones o heridas que se infectan, llegándose a perder partes de éstas ya que hay que recordar que estas estructuras están formadas únicamente por tejido conectivo, el cual no se regenera.

En delfines silvestres estas mutilaciones están relacionadas con ataques de depredadores, generalmente tiburones (como es el caso de un delfín sobreviviente de un ataque de este tipo, ubicado en Delphinus Costa Maya) o interacción con equipos de pesca, es decir, redes.

En ocasiones, los animales que no están en vida silvestre, se hacen pequeñas heridas que se infectan y llegan a perder pequeñas porciones de los apéndices, aunque si hay problemas infecciosos o rela¬cionados con falta de circulación sanguínea los apéndices pueden llegar a perderse por completo.

La cantidad y tipo de marcas en un grupo de individuos está directamente relacionada con el lugar jerárquico que ocupan los individuos, así como con la edad y el sexo, ya que generalmente los animales adultos dominantes son los que presentan menos marcas y mientras más abajo estén en la escala la cantidad de heridas aumenta.

Así pues, la presencia de cicatrices, marcas, heridas y mutilaciones en los delfines es normal, pero siempre hay que tener mucho cuidado ya que un mal diseño o una estructuración inadecuada de las instalaciones para interacción con delfines puede tener un efecto directo en el bienestar e integridad de los ejemplares.

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