Delphinus :: Los parásitos de los Cetáceos

Por: Ing. Ofelia Medina Mota

 

Los parásitos son seres vivos que viven y se nutren a expensas de otro ser vivo sin aportar ningún  beneficio a este último. Este otro ser vivo recibe el nombre de huésped u hospedador, del cual se nutre el parásito, pudiendo producir en algunos casos daño o lesiones.

 

Los parásitos son extremadamente diversos,  se presentan en casi todos los organismos y juegan un papel importante en la salud del hospedero. Casi todos los mamíferos marinos son infectados por parásitos cuando son destetados o poco después. Durante la evolución, los cetáceos y sus respectivos parásitos han creado un equilibrio, que permite al hospedero sobrevivir; situación que ha sido incluso una ventaja para los parásitos, pues pueden vivir más tiempo y reproducirse con éxito. Sin embargo, cualquier parásito puede ser destructivo cuando los mecanismos que mantienen el balance hospedero-parásito fallan, como cuando el animal se enferma o está mal alimentado. De igual manera, el estrés prolongado causado por heridas con mala cicatrización y la destrucción de células sanguíneas en el organismo, pueden ser causa para que los parásitos dañen. Entre los más nocivos para los cetáceos están los nemátodos Crassicauda sp. (en las glándulas mamarias, el seno craneal y riñones) y los trematodos Nasistrema sp. (en el seno craneal) y Nampula sp. (en el hígado y páncreas).

 

Se distinguen los endoparásitos, que habitan en los órganos y los tejidos, en los que se incluyen a los trematodos y donde cada especie se especializa en ciertos órganos, y los ectoparásitos, que se encuentran en la piel, los cuales son principalmente crustáceos de vida sésil (adheridos), como los copépodos y anfípodos que se alimentan de la piel. Otras especies incluyen los cirrípedos e isópodos que se fijan en la piel y dentro de la boca o el respiráculo.

 Hay algunas especies como los balanos (lapas) o los cirrípedos que son más comunes en los misticetos, que no son verdaderos parásitos, sino epibiontes (organismos no parásitos que viven por lo menos una fase de su ciclo vital encima de otro tomándolo únicamente como medio de sustento sin causar daño), ya que toman su alimento del ambiente y sólo utilizan al hospedero como una superficie donde adherirse.

 

La presencia de parásitos o simplemente la cantidad de éstos, otorga información importante sobre la salud del hospedero, cambios en su alimentación o cambios en su ambiente como la abundancia de las presas.

 

La relación entre la dieta y el parasitismo es bastante previsible; la variación en la carga parasitaria puede ser utilizada para distinguir poblaciones o identificar segregación de grupos sociales.

 Imagenes Los parasitos de los Cetaceos

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