Nadie nos quiere, (salvo cada 4 años que vemos a los politicos caminar por las regiones), ni el gobierno, ni las instituciones, mucho menos los hoteleros nos quieren.
Discriminación, racismo, ingratitud, Infamia, ceguera. Si no existieran estos Cancunenses que caminan por los mini senderos a esas lujuriosas playas no estarían ahi esos hoteles que cierran el paso y la vista al mar caribe el dia de hoy.
Exploradores y descubridor de nuevas playas y esteros, atrevido con la naturaleza, se bañan más en la arena que en el mar y al otro dia con un solo dia de descanso a la semana se reportan temprano al hotel que le paga un salario devaluado por los mismos hoteles y sindicatos que en lugar de ayudar y dar les quitan.
El otro día fui a la playa, y me revolcaba en la arena como verdadero cancunense, había como 50 personas pero juro que nadie se divertia mas que este desgraciado.
El Cancunense al menos merece un reconocimiento. ¿Donde el monumento al Cancunense? ¿En que día del calendario se celebra al Cancunense? Simplemente no existimos!. No valemos ni un triste boleto de turicun. Y para las playas bueno, las pocas que quedan para disfrutar a los cancunenses sin tener que pasar en medio de un hotel estan descuidadas, con zargazo, playa langosta la ultima vez que fui y dudo que regrese olia muy mal.
Da pena. Por esto y muchas cosas mas la gente que vive en Cancun no se identifica, les vale madre en pocas palabras si se hace el carnaval o no porque ellos por donde viven el carnaval nunca pasa con sus comparsas y nadie tan siquiera los pasa a invitar a participar. ¿Pero que tal si vivieran en la zona hotelera?.
Los cancunenses tienen que cumplir con su trabajo y no se preocupan por mas que trabajar y tener dinero para la quincena. Simplemente porque nadie ve por ellos, nadie se preocupa… por eso tantos chavos banda, que en el olvido y la falta de espacios deportivos y recreativos, de mas opciones de diversión se refugian en si mismos y en actividades que les llevan algunos hasta las drogas.
Creo que estamos a tiempo, (o quiza soy demasiado optimista aunque parezca todo lo contrario), a tiempo de reparar un poco y de crear un Cancun donde no haya gente de primera ni de segunda, porque finalmente todos necesitamos de todos.

