
Arena, el mar, una luna,
ninguna estrella, el reloj y las diez y treinta y cuatro,
la noche como siempre y yo sin sueño,
con una gorra, un pensamiento, una esperanza.
Algunos caminan por la playa,
mas alla dos siluetas que se abrazan,
llegan voces que arrastra el viento,
el mar es un espejo de un cielo,
oscuro y sin estrellas.
Me pregunto donde estan hoy,
en donde estas tu y tu sombra,
aquí no hay mujer, no hay ilusion,
la caricia, una palabra, ni un beso…
Recuerdo tu cabeza en mi hombro,
recargada en mis huesos,
en este mismo lugar, que ahora
desconozco…
Que aspera es la noche,
gaviotas en lo oscuro del cielo,
nada, ni una palabra,
arena, el mar, una luna,
que importan las estrellas…
me faltas tu…

