Senti temor al principio, porque era mi primera vez, no tenia mucho que habia aprendido a nadar, pero sabia que era algo que debia hacer.
La orilla era rocosa, entre al agua tratando de no tropezarme, lentamente me fui acercando a lo profundo, una vez que vi el abismo azul frente a mi, mire al cielo y su horizonte, trataba de convertir los nervios en respeto, asi que respire profundo, me puse los googles y acomode el snorkel.
Hice una prueba, sumergi medio cuerpo al mar y de pronto el snorkel se lleno de agua, lo habia puesto horizontal a mi espalda en lugar de manera vertical, resultado: una bocanada de agua salada que trague.
Corregido el error, tome un poco de vuelo, di unos dos pasos hacia atrás, eche el cuerpo hacia delante y empece a flotar sobre lo profundo, no habia agachado la mirada todavía hacia el fondo, queria primero catar el mar y que tanto trabajo me costaria flotar, pero lo considere igual que nadar en la orilla, asi que……….
Mi primer pensamiento cuando mire hacia abajo a travez de los googles, fue : “Wowwww…. estoy en el cielo?”.. Lo que vieron mis ojos fue un millon de veces mejor que lo imaginaba, era como volar, entrar como en un mundo ajeno, en algun cuento color azul y todo ese silencio sintetizaba el asombro que me causo.
Cientos de peces, grandes, pequeños, caracoles, cangrejos, plantas y la forma caprichosa del arrecife hicieron que ese temor a desconocer ese mundo se fuera de mi mente y no volviera, olvidas el tiempo y simplemente te dedicas a disfrutar del espectáculo. Quise ser un poco parte de eso, asi que me sumergi unos 5 o
Después que lo hagan vayan a sentir algun atardecer, caminar o sentarse al lado de alguien en la playa, veran el mar distinto y no solo superficialmente como un monton de agua salada que se ve bonito con el paisaje; entenderan ese dicho: que no se puede amar lo que no se conoce … profundamente.

